América First:¿Tiene planes Trump para atacar Pyongyang-Teherán y otras naciones del mundo?

piano_lessons__matteo_bertelliMartin Berger*, analista geopolítico independiente de la revista digital New Oriental Outlook.

Lleno de orgullo por su reciente agresión militar en Siria, el presidente estadounidense Donald Trump ha confirmado las aspiraciones militaristas de su administración en un discurso semanal dirigido a la población de Estados Unidos. En su soflama, anticipó, que Washington constituirá alianzas militares que, en su opinión, harán a su país más grande y fuerte en “beneficio del mundo” .

Los halcones de Washington – embriagados por la escalada del conflicto armado en Siria- ya están haciendo planes para lanzar misiles contra naciones “opositoras”. Mientras tanto, la máquina de propaganda occidental acusa a estos países de acercarse a “líneas rojas” imaginarias. Y, por su parte, las agencias de inteligencia de occidente se preparan para nuevas provocaciones que presumiblemente serían seguidas por nuevos actos de agresión.

Tal como lo ha informado la cadena de televisión NBC, que alego contar con fuentes anónimas, el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha presentado al presidente Trump un extenso plan de acción para derribar la República Democrática Popular de Corea; proyecto que incluye la liquidación física del líder norcoreano Kim Jong-Un,

En estos momentos el Pentágono presiona a Washington, con el objetivo de desplegar dispositivos nucleares en Corea del Sur, en la base militar de Osan, a unos 50 kilómetros de Seúl. Los halcones han puesto más opciones sobre la mesa. Como por ejemplo, enviar unidades de “las fuerzas especiales del ejército estadounidenses” para desactivar instalaciones nucleares claves en Corea del NorteEn estas circunstancias, es poco probable que Pyongyang se incline a discutir cualquier tipo de acuerdo de paz con la Casa Blanca. Sin embargo, esto no debe ser considerado como una oportunidad perdida, ya que EE.UU. tiene un historial de agresiones a estados con los que anteriormente prometía la paz. Libia, no es el único ejemplo de esta engañosa táctica empleada por Washington.

No hay duda que los preparativos de Washington para destruir Corea del Norte han entrado en una “fase decisiva” y, están relacionados con la reciente visita del presidente chino Xi Jinping a la residencia de Trump en Florida. Una vez que Estados Unidos lanzó su ataque con misiles contra Siria, Trump instó a China a observar el derecho internacional en el Mar de China Meridional. En realidad lo que pretendía era poner en discusión la soberanía China sobre las islas que están en disputa en esa área.

Aunque, el presidente Donald Trump y su gobierno han hecho una serie de duras declaraciones contra China -despertando el descontento de su pueblo- en la Florida, el líder del país asiático recibió la noticia de los ataques contra Damasco con extrema moderación, demostrando, de este modo (tanto a Washington como a Pyongyang) que China no tiene aspiraciones de superpotencia.

Con este escenario nadie debería sorprenderse de una agresión contra Pyongyang, que eventualmente sería seguido con ataques militares contra Irán, Venezuela y otros gobiernos que Washington no ha logrado derribar a través de sus presiones económicas- financieras y con la orquestación de las llamadas “revoluciones de color”

Lo que se puede afirmar con certeza es que las fuerzas especiales encargadas de llevar a cabo los ataques con bandera falsa están preparados para cumplir con las instrucciones de la inteligencia estadounidense, utilizando incluso métodos criminales, con el objeto de proporcionar los pretextos que necesita la administración Trump, para lanzar la siguiente agresión armada.

El reciente ataque contra Siria es la confirmación que las fuentes, que esgrimen habitualmente los medios de comunicación occidentales, tienen sus manos llenas de sangre. Quienes controlan la información tienen hoy un poder que supera los tratados internacionales. Y, no tienen ningún escrúpulo en usar tal poder.

El mejor ejemplo de las frecuentes manipulaciones de la prensa occidental la han proporcionado los Cascos Blancos en Siria. Estos héroes de caricatura de los derechos humanos han recibido un Oscar por escribir el mejor guion televisivo con el objetivo de engañar a la gente.

Después estar desaparecidos durante mucho tiempo, los Cascos Blancos se materializaron milagrosamente en Idlib, proporcionando a Washington el suficiente sustento emocional para justificar una nueva guerra. Esta vez la verdadera naturaleza de los Cascos Blancos ha sido denunciada por médicos suecos que trabajan para la organización de la ONU de los Derecho Humanos. Los expertos suecos que estudiaron las imágenes grabadas por los Cascos Blancos (que presuntamente ayudaban a civiles después de un ataque de gas en Idlib) llegando a la conclusión que estos “voluntarios” no socorrían a los civiles. Al revés con sus actuaciones irresponsables estaban matando a gente, en un intento de obtener el mejor material fílmico posible.

Recientemente estos expertos suecos han revelado que el “medico voluntario” que colocaba una inyección de adrenalina, a un niño que sufría por el gas, en la practica estaba realizando una actuación para la cámara . El niño filmado, con fines de propaganda, no recibió la medicina porque el presunto médico nunca presionó el émbolo de la jeringa. Veteranos de medios de comunicación alternativos han reportado, desde Idlib, que el video es en casi un asesinato disfrazado pero ha sido presentado como un intento de proporcionar asistencia médica a un niño agonizante.

Por tanto, no es de extrañar que este creciendo un movimiento dentro y fuera de los EE.UU. de condena a la política belicista de Trump y a la agresión estadounidense contra Siria. Este viraje político tiene un objetivo, declarado por el propio magnate : recuperar la hegemonía global de los Estados Unidos.

Traducción: Emilio Pizocaro

Fuente: http://www.journal-neo.org

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